INTRODUCCIÓN A LA INTERPRETACIÓN DE UNA CARTA ASTROLÓGICA
QUÉ ES UNA CARTA ASTROLÓGICA
un tema natal, un horóscopo, carta del cielo, mapa astrológico, es
una representación gráfica bidimensional de la posición relativa de
los principales cuerpos celestes de nuestro sistema solar, vistos
desde el punto de la tierra y del momento del nacimiento.
nacimiento de una persona, de un animal, de una empresa, de un país,
de cualquier cosa que haya, digamos, "entrado en la vida" en aquél
momento, como entidad independiente
así, puede decirse que un horóscopo es una "fotografía" del cielo del
nacimiento, aunque algunos planetas a veces sólo puedan verse desde el
otro hemisferio terrestre y otros no sean visibles sin telescopio
la importancia de este hecho para la astrología está basado en un
principio muy antiguo, originario de la tradición alquímica y también
de la filosofía griega, y que como enunciado es cuasi simplista: "lo
que está abajo es igual a lo que está arriba", más conocido por el
inglés "as above so below"
de hecho, la afirmación es sencilla, pero contiene una idea muy
amplia, que es la de que existe una orden cósmica, universal,
perceptible a cualquier nivel de la realidad que nos situemos, desde
las grandes galaxias y estrellas, hasta las más pequeñas partículas
sub-atómicas
pertenecemos a un inmenso océano de energía, a una consciencia
universal que se revela a ella misma en cada ser humano, y en este
sentido, cada uno de nosotros no hace nada más que cumplir, como
instrumento, como chispa divina autoconsciente, su función en este
enorme "puzzle"
todo está, así, regido por las mismas leyes universales y, en esta
perspectiva, cuando nacimos, reproducimos, a nuestra escala, el juego
de fuerzas que pasaba en el universo en aquél momento, transformándonos
en lo que podríamos llamar una especie de "micro-sistemas solares"
esta matriz inicial nos impregna, es nuestro "carnet de identidad
cósmico", y va a acompañarnos, dinámicamente, al largo de todo nuestro
proceso de vida
EL DINAMISMO DE LA CARTA ASTROLÓGICA – LIBERTAD "VERSUS" CONDICIONAMIENTO
es necesario insistir en este aspecto de dinamismo, que debe
estar presente en cualquiera interpretación astrológica: un tema natal
no debe de ser visto como un diagnóstico acabado de aquello que la
persona es, o va a ser, sino que representa, más bien, un enunciado de
potencial que cada uno trae para la vida, compuesto de un patrimonio
psíquico y energético universal
las diferentes elecciones que podemos hacer, en la utilización de esta
"materia-prima" representan la libertad y la responsabilidad que
tenemos, como seres humanos, en la orientación de nuestras vidas.
es el margen "insondable", que está más allá de la astrología misma,
que escapa a cualquier cartografía o esfuerzo de predeterminación
lo que quiero decir con esto es que es imposible mirar un mapa y
solamente por él saber qué tipo de utilización la persona
va a hacer de las energias con las cuales ha nacido.
podemos, eso sí, tener una noción clara de los principales patrones (comportamentales, psíquicos, motivacionales) que la dinamizan, y también de las fases que podrá estar pasando en su vida
desde ahí, "tirados los dados",tenemos la vida, en su complexidad y variedad,
como misterio a vivir por cada ser humano
el psiquiatra suizo c. g. jung decía que "la libertad es la capacidad
de hacer con placer lo que tiene que ser hecho", expresando
exactamente esta idea de que es a través de la aceptación de la vida
(no resignación o control, sino rendición plena e incondicional a
ésta) incluso cuando ella fluye contra nuestros deseos, que podemos
llegar a sentirnos bien
"conoce la ley y sé libre"- en una expresión sencilla, de forma simbólica,
"alineando nuestra voluntad personal con la voluntad divina, como una y la misma expresión"
el poeta austriaco, r. m. rilke, decia a otro joven poeta, "hay que vivir
todo!" - esta aceptación de la vida está, así, más allá del conflicto
y de la emoción (incluyéndolos), no aquen de estos – vivir sin
reprimir ni juzgar la vida, solamente fluyendo con ella, integrando
todo
hay que dejar emerger el yin interno, nuestra receptividad y confianza
más profundas, para que el yang del cielo pueda actuar a través de nosotros, conduciéndonos
finalmente, esto es una otra forma de decir que la inteligencia,
el amor, la sabiduría, lo que sea, justo como la ignorancia, el odio, la
oscuridad, no son nuestros, no son de nadie, solamente fluyen por
nosotros
se suele decir, en astrología, que el sabio es la persona menos libre
del mundo, según nuestros valores humanos y terrenales, porque por el
grado de consciencia que posee, él solamente puede elegir un camino:
aquél que la vida le pide, a cada momento
en este sentido, cuanto menos conscientes somos, más nos alejamos de la
sabiduría de cada minuto, más se nos multiplican las alternativas posibles,
por la ignorancia de nuestro verdadero lugar y función
estos tampoco se nos revelan con antelación, sencillamente surgen a cada momento, cuando sabemos nacer y morir en cada instante
casi se podría decir que cuanto más nos interrogamos menos sabemos
al revés, cuanto más nos permitimos solamente ser, en una actitud de profunda atención al presente, más nos encontramos
LA "INFLUENCIA" DE LOS ASTROS Y LA "SINCRONICIDAD"
en esta perspectiva de alineamiento de nuestra voluntad personal con el
ritmo universal, existe también en astrología, el concepto de una
influencia electromagnética de los planetas sobre los seres humanos en
la tierra, que ya ha sido muy investigado y es tan válido como esta
idea popular de la acción de la luna sobre las mareas
sin embargo, hay que tener en cuenta que lo que existe aquí no es
tanto una lógica de causa/efecto, según la cual los planetas estarían
antes y generarían una acción sobre nosotros después, sino de una
sincronía universal, una simultaneidad: lo que pasa en la tierra
corresponde a lo que pasa en el cielo y corresponde, también, a lo que
pasa en dimensiones más micro-cósmicas
con base en el mismo principio de que la realidad es una totalidad unitaria, integrada, y de que la misma orden exacta se materializa en cualquier de sus
partes, entonces, si yo soy capaz de descodificar una de esas partes, puedo
inferir y llegar a conclusiones sobre otras, o sea, al analizar una
carta astrológica, puedo obtener informaciones sobre la persona
correspondiente (igual que con, por ejemplo, la época histórica en la
cual ella ha nacido, y que la condiciona)
esta es, además, la lógica en el fondo de todas las "artes
divinatorias", como la astrología, el tarot, las runas, el i ching y
otras, con la diferencia de que la astrología funciona simultáneamente
a los niveles estructural y dinámico: la matriz natal y su análisis al
largo del tiempo
jung, en su conocido principio de la "sincronicidad" afirmaba que hay
"coincidencias" significativas que escapan a nuestros modelos clásicos
de causalidad, retomando, en nuestra tradición cultural occidental del
siglo XX, esta vieja idea del universo visto como una inmensa
respiración, una pulsación cósmica, unitaria en el medio de su
aparente variabilidad
LA LEY DE LA RESONANCIA
entretanto, por el hecho de hablarse, en astrología, de realidades muy
amplias, que nos transcienden mucho en dimensión física, ella puede ser
fácilmente vista como algo muy "externo", en esta perspectiva de que
nosotros estaríamos aquí un poco perdidos en la tierra, sujetos a los
designios de los astros, casi equiparados a dioses caprichosos
otra ley universal, taoísta, básica en la astrología, la "ley de
la resonancia vibratoria o de la respuesta sutil de las energías", nos
dice, sin embargo, que un tipo determinado de vibración atrae, por
resonancia, vibraciones de frecuencia igual, consonante o disonante
aplicado a la vida humana, este principio nos dice que estamos en
todo momento dinamizando "afuera" lo que somos "adentro", como caras
de la misma moneda, o sea, que personas, circunstancias, hechos de los
más variados, que componen nuestro escenario y a los cuales se suele
llamar "destino", son un reflejo directo, una proyección de nuestra
energía interior.
citando de nuevo a rilke, "lo que está adentro nos rodea" y jung decía
"la vida de un hombre es un retrato de él mismo"
en esta perspectiva, a un nivel más terrenal, sólo podemos cambiar
este famoso "destino", o cambiar profundamente nuestra vida
transformándonos a nosotros mismos
es frecuente que las personas busquen la astrología, o alguna de estas
áreas, en momentos en que se sienten más perdidas, más desesperadas,
más confundidas, y hay como que una "natural tendencia humana" para
buscar factores externos que puedan justificar el malestar interno
estos factores pueden ser muy distintos: el marido o la mujer, los
padres, los hijos, los amigos, la familia, el trabajo, la salud, la
ciudad o el país, la crisis mundial, los "malos espíritus", las
"energías negativas"…los astros…
lo que pasa es que si intentamos actuar sobre cualquiera de estos
aspectos (incluso admitiendo que uno los pueda cambiar), sin que haya,
en paralelo, una efectiva transformación interna, algún tiempo
después, con otros nombres, otras caras, tenderemos a recrear
exactamente el mismo tipo de situación conflictual que antes nos
molestaba, un poco como si la vida se revolviera y nos devolviera, como
un espejo, nuestro propio equívoco, para que pudiéramos entender que
cualquier cambio verdadero es esencialmente un proceso interno que se
refleja en el exterior, no al revés
claro que esto es totalmente distinto de uno sentir que está pasando
por una profunda restructuración interna y que, en un momento dado,
posiblemente, la realidad que hasta allí le bastaba, deja de comportar
aquello que a "pasado a ser", como si uno ya no cupiera en el cuadro
anterior
ahí, podemos en verdad introducir cambios, radicales incluso, pero ya
no en aquél tipo de actitud de vana expectativa de que éstos pudieran
generar un cambio interno sino por la consciencia de que de hecho algo
ha cambiado, somos otros, y, desde ahí, se vuelve imprescindible el
cambio del escenario externo
en un punto límite, se puede considerar que todo ésto tiene un
carácter interactivo (hay que saber esperar, dejar que "el universo dé
el primer paso") pero si algún sentido prioritario existe, será
desde adentro hacia fuera, no al revés
LA ASTROLOGÍA COMO FORMA DE ACONSEJAMENTO
en este ámbito, la astrología puede funcionar como un instrumento de
auto-conocimiento muy útil, a través de dos vías básicas: de una parte,
permite echar luz sobre áreas adonde no nos conocemos o donde estamos
más confundidos y bloqueados, de otra parte proporciona una noción
global del camino rumbo a nosotros mismos, y de los tiempos en que
este se va desarrollando: cuándo hay que ganar coraje y cambiar, a pesar
de las dudas, miedos y ansiedad que yo pueda sentir, porque la vida me lo pide?
cuándo hay que convivir con una situación difícil – pero instructiva – madurar, "incubar", cuando el primero impulso es huir, olvidar, no querer ver?
michelangelo en una expresión muy inspirada y humilde, decía que en su
trabajo como escultor no creaba nada, solamente quitaba la piedra que
sobraba alrededor de formas que la naturaleza misma ya contenía
de la misma forma, en astrología, podemos decir que nosotros somos ya, por
esencia, completos y perfectos: nuestro proceso de vida seria,
entonces, como una "limpieza" progresiva de miedos, bloqueos,
mitos, ilusiones, un desprendimiento de todo lo que impide que se
revele esa forma original y eterna en que podemos decir que somos uno
con todo el universo
forma parte de ese "lastre" a soltar, la compulsión misma en el sentido del hacer, realizar, conseguir, llegar, luchar, por metas, "tierras prometidas", que nos proyectan en un futuro ilusorio, desvirtuando la experiencia plena de un verdadero
presente, donde todo acontece
OCCIDENTE Y ORIENTE: PSICOANÁLISIS Y REENCARNACIÓN
hablando de temporalidad, es importante decir que se pueden definir,
en general, por lo menos dos perspectivas de interpretación de la
carta astrológica
una de ellas, más "mística", transcendente, está basada en el
presupuesto de que cada uno de nosotros es una chispa de la
consciencia universal, perteneciendo a ella, sin identidad propia (o
"ego") que esté más allá del mundo de la fenomenalidad
en este sentido, en la tierra, somos solamente focos de consciencia,
originarios de un pasado colectivo que nos condiciona, destinados a
cumplir un rol en este inmenso "drama cósmico"
captamos, a nuestra manera, una parte de ese océano de energía hecho de toda la
experiencia que nos antecedió (el inconsciente colectivo, de que habla
jung), y por nuestra acción nos volvemos co-participantes de la
construcción del universo de lo cual somos una parte integrante
en esta perspectiva, no somos nosotros, como consciencia separada, o ego,
que vivimos en otro tiempo o lugar, con otro cuerpo (como se suele
decir, cuando se habla de la reencarnación) sencillamente y
transitoriamente emergimos como ampolla de espuma de ese océano global
para luego volvernos a él, sin memoria personal a transmitir,
solamente dejando como huella – samskara, según la tradición oriental
– nuestras acciones – él tan nombrado karma – que en algún otro tiempo
y lugar producirán efectos, en una chispa de consciencia,
que no seremos nosotros, ni otros, sólo la misma totalidad reeditada
en una partícula efímera
en este sentido, iluminar-se es tomar consciencia de la insubstancia de la individualidad, es tomar consciencia de nuestra inexistencia como seres separados,
y de la inexistencia del tiempo mismo, como entidad autónoma, más allá de la
consciencia humana que le recrea
de la misma forma, conocer nuestro tema natal, en esta perspectiva, es conocer la partícula de consciencia universal que tenemos para expresar en el micro segundo
cósmico que es nuestra permanencia sobre la tierra.
otra perspectiva, más coherente con los patrones de nuestra tradición occidental, es una línea de análisis más psicológica/psicanalítica, que considera la carta astrológica como un registro adonde se encuentran presentes dimensiones conscientes y
inconscientes de la personalidad, memorias, condicionamientos
originarios del pasado, arquetipos, mitos, imágenes ancestrales de las
figuras parentales y otras que afectan, de una manera más o menos
directa, nuestra forma de estar en la vida en cada momento
en cualquiera de los casos, tenemos siempre presente el presupuesto de
que no venimos vacíos para la vida, ya contenemos mucha información,
sea de donde sea que ella tenga origen (en nuestro código genético,
en el inconsciente colectivo, no importa) que nos hace, desde nuestra
primera respiración atraer, por resonancia, unos procesos y
circunstancias y no otros
me parece que, en el límite, más que teorizar excesivamente sobre
estas cuestiones, es sobretodo importante que cada persona pueda
sentir, a través de la experiencia de la interpretación de su propio
mapa, se la información que este contiene es útil y relevante y
después, si lo desea, integrarla, libremente, en el sistema
filosófico, religioso o otro que sea el suyo
EL MAPA NATAL COMO TESTIMONIO DE UNIVERSALIDAD
es importante decir, además, que la astrología puede ser, entre
otras formas de conocimiento, una de las que permiten, de una manera
más clara y inmediata comprobar la igualdad entre todos los seres: de
hecho, cualquier habitante de este planeta, sea cual sea la época o
lugar adonde haya nacido, tiene un mapa astrológico que, en sus
componentes esenciales es igual al de cualquiera de nosotros
la configuración personal cambia, pero todos "tenemos" una luna, un sol,
un venus, un marte, etc.
independientemente de que uno sea o no cristiano, cuando se dice en las
religiones cristianas – como, seguramente, en otras – que el hombre
está hecho según la imagen de dios, y que dios contiene todo,
entonces, por analogía, podemos considerar que nosotros contenemos
también todo, que hay dentro de nosotros un fragmento de todo lo que
existe en la humanidad, desde lo más sublime hasta lo más oscuro y
denso
todos nosotros transportamos un patrimonio de memoria colectiva
de toda la experiencia humana acumulada, correspondiendo a cada uno de
nosotros apropiarse de él, recrearlo, para lograr su expresión única y
individualizada.
y, desde esa consciencia individual unificada, como había dicho al principio,
se nos vuelve posible despertar para la constatación de nuestra naturaleza
universal
en un sentido más común, cotidiano, la astrología permite que cada uno
se reconcilie consigo mismo, en todas las facetas de su ser, con
aquello que uno conoce y que no conoce, con aquello que nos gusta y
que no nos gusta, en el sentido de una auto-aceptación incondicional
no en una perspectiva pasiva o defensiva, sino de receptividad activa
y atenta a uno mismo
desde un punto de vista astrológico, la propuesta sería, entonces,
algo como uno conocer las estructuras fundamentales de este "ser
efímero", para lograr una utilización creativa, consciente y
individualizada de aquello con que uno ha nacido; aprovechando y dando
sentido a aquello que es más fácil de expresar, conociendo,
transformando y dando igualmente sentido a lo que es más difícil
LAS PREVISIONES EN ASTROLOGIA
una última referencia, sólo para aclarar la importancia y sentido de
la vertiente previsional de la astrología.
en el análisis de los ciclos astrológicos es importante enfocarnos sobre
los aspectos más cualitativos, no sobre los simplemente descriptivos
es mucho más importante alertar a la persona para el sentido profundo, para la posible "intención oculta" por detrás de cada situación de vida que ella esté
pasando que informarla sobre la naturaleza específica, tangible, de
los hechos que puedan surgir
de una parte, esta última actitud es muy falible, por muy experimentado
y intuitivo que sea él astrólogo, y además se vuelve condicionante y
empobrecedora, porque va a limitar la responsabilidad personal de
aquél que escucha en el desarrollo de su proceso de vida individual
uno se queda reducido a la condición de espectador de un "destino"
predeterminado, sobre lo cual poco hay que uno pueda hacer
de otra parte, arriesgarse uno a este tipo de previsión simple, significa
presuponer que los hechos "reales" tienen el mismo tipo de reflejo
interno en personas diferentes, lo que es claramente falso: un mismo
hecho tiene efectos y significaciones muy distintos en individuos
diferentes e incluso en el mismo individuo, en distintos momentos de
su vida
podría añadirse todavía aquí el fenómeno de la inducción de
ocurrencias: un poco como en la polémica sobre las previsiones
electorales, cuando me confrontan con la probabilidad de una
situación, se vuelve difícil saber si, más tarde, su ocurrencia real
ha sido debida a un cualquier "destino" predeterminado o si habría
sido el hecho mismo de yo haber sido avisado sobre ella que me ha
hecho provocarla aunque fuera de una forma inconsciente
por todo esto, astrológicamente es sobretodo importante situar la
persona en su momento presente, adentro de su proceso global de vida y
del desarrollo de sus etapas, en una perspectiva de compreensión
profunda de la enseñanza contenida en cada experiencia de vida –
agradable o desagradable – independientemente del hecho de que la
materialice
EL TAO QUE SE PUEDE NOMBRAR NO ES EL VERDADERO TAO
"el mapa no es el territorio" se volvió, ya, una expresión clásica,
incluso en la astrología
todos los lenguajes y formas de conocimiento, por muy sutiles y apuradas
que sean, son siempre y solamente acercamientos a la verdad, ya que ésta,
en él límite ultimo, no es traducible por palabras ni por la mente humana
en este sentido, parafraseando nisargadatta maharaj, "un concepto solo nos
sirve como ayuda para desenclavar un otro, luego hay que tirar los dos"
desde ahí, si la astrología nos permitir una comprensión mejor de nosotros
mismos y de nuestro entorno, ella cumplirá su función, como "mapa", pero jamás
podrá sustituir el "territorio": la vida
entonces, después de escuchar, olvídalo! deja que este conocimiento actúe en ti sin
palabras, sin símbolos, sin planetas, sin nada que no sea… ser
CINCO PALABRAS DEL VOCABULÁRIO BÁSICO DE LA ASTROLOGIA
ELEMENTOS
los cuatro elementos, tierra, fuego, aire y agua, representan
vibraciones esenciales presentes en la naturaleza y en cada ser
humano
son como nuestra "química" básica, los fundamentos sobre
los cuales se construye la interpretación de una carta y que se
encuentran en diferentes proporciones en cada uno de nosotros, según
nuestra configuración natal
SIGNOS
los 12 signos zodiacales son como el "aura psíquica/energética" de
la tierra, un inmenso depósito de memoria y experiencia colectivas
cada signo representa una variación de la misma energía universal
solar que nos anima, y se asocia a un elemento específico
tal como este, tiene una representación variable en la carta de cada ser humano
– definiendo la forma particular como uno se sintoniza con esa especie
de "reservatorio energético universal"
todos contenemos la totalidad del zodiaco en nuestro tema, en proporciones variables para cada signo – no hay tipo de experiencia humana que pueda ser totalmente extraña
para cada uno de nosotros
PLANETAS
llamamos planetas, por comodidad de expresión, a los cuerpos celestes
más importantes de nuestro sistema solar (incluyendo el sol y la
luna), que están situados en nuestra carta natal según su "longitud
zodiacal" (en uno de los 360 grados del zodiaco, en un signo
específico)
es, por eso, fundamental, tener en cuenta, más que la
posición del sol – "nuestro signo", en el lenguaje común – la de todos
los otros "planetas", que constituyen esta especie de "drama celeste"
cada planeta representa un personaje, una función psicológica, una
parte de la personalidad: puede ser la función mental, intelectual y
de la comunicación (mercurio), de los límites y de la estructura
(saturno), de la expansión y de los valores (júpiter), etc.
CASAS
como el nombre mismo indica, las casas astrológicas representan las
áreas, los campos de experiencia, como si fueran los escenarios donde
este teatro, o drama, va a ocurrir
hay doce casas, asociadas, cada una, a uno de los doce signos
simbolizan todo el abanico de experiencia humana posible sobre la tierra
y, a una escala individual, las áreas adonde uno se va sentir más empujado a intervenir y invertir energía, al largo de su vida
ASPECTOS
cuadraturas, sextiles, trígonos, oposiciones, conjunciones,
generalmente llamados los "aspectos astrológicos", son ángulos
significativos de longitud zodiacal, entre los planetas y otros puntos
simbólicos de la carta, que establecen su dinámica intrínseca,
estructural
pueden ser, básicamente, consonantes o disonantes, determinando así,
por lo menos en la primera fase de la vida, la forma más o menos harmoniosa
como uno fluye con cada parte de su ser, en la confrontación con las circunstancias de la vida e, incluso el tipo mismo de situaciones que tiende a atraer